Un pan suave y esponjoso, formado por capas de masa intercaladas con manteca de ajo, perejil y abundante mozzarella. Su armado tipo pull-apart permite separar cada porción fácilmente, conservando un interior tierno, mantecoso y lleno de queso fundido.
Rinde: 1 pan grande
Molde recomendado: budinera de 28–30 × 11–12 cm aprox.
Horno: 170 °C
Tiempo de cocción: 35–45 minutos aprox.
Utensilios
- Bowl Acero Inoxidable 26cm Ø
- Espátula de Silicona 26,5cm
- Scraper de Acero Inoxidable 30cm
- Tapete de Silicona con Medidas 40x60cm
- Palo de amasar 30cm
- Cuchillo Acero Inoxidable
- Pincel de Silicona
- Budinera Acero Inoxidable
- Bowl pequeño
- Rallador Zester
Ingredientes
Para la masa
- 510 g de harina 000
- 300 ml de leche tibia
- 8 g de levadura seca instantánea
- 10 g de azúcar
- 14 g de sal
- 40 g de manteca blanda
Para el relleno
- 180 g de manteca blanda
- 10 dientes de ajo
- 500 g de mozzarella rallada o cortada pequeña
- 3–4 cucharadas de perejil fresco finamente picado
- Pimienta negra a gusto, opcional
Preparación
1. Preparar la masa
Entibiar ligeramente la leche. Debe estar tibia al tacto, pero no caliente.
En un bowl grande, mezclar la harina con la levadura seca y el azúcar. Incorporar la leche y comenzar a integrar con ayuda de una espátula.
Agregar la sal y amasar durante aproximadamente 5 minutos.
Incorporar los 40 g de manteca blanda, poco a poco, mientras se continúa amasando. En un principio la masa puede tornarse algo pegajosa; continuar trabajando hasta que la manteca se incorpore por completo.
Amasar durante 8–12 minutos, hasta obtener una masa lisa, suave y elástica.
Evitar agregar harina adicional salvo que sea estrictamente necesario. Una masa suave y ligeramente húmeda dará como resultado un pan más tierno.
2. Primera fermentación
Formar un bollo y colocarlo dentro de un bowl ligeramente aceitado o enmantecado.
Cubrir y dejar fermentar en un lugar templado durante aproximadamente 60–90 minutos, o hasta que la masa duplique su volumen.
El tiempo puede variar según la temperatura ambiente.
3. Preparar la manteca de ajo
Picar o rallar muy finamente los dientes de ajo.
Mezclar los 180 g de manteca blanda con el ajo y el perejil picado. Si se desea, incorporar un poco de pimienta negra.
Reservar aproximadamente 2 cucharadas de la preparación para pincelar el pan una vez horneado.
Para obtener un sabor a ajo más suave, se puede cocinar previamente el ajo durante 1–2 minutos a fuego mínimo con una pequeña cantidad de la manteca, sin permitir que se dore. Dejar enfriar antes de incorporarlo al resto.
4. Estirar y rellenar
Una vez que la masa haya duplicado su volumen, colocarla sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada o sobre el tapete de silicona.
Desgasificar suavemente y estirar con un palo de amasar hasta formar un rectángulo de aproximadamente 45 × 35 cm, con unos 4–5 mm de espesor.
Distribuir la manteca de ajo sobre toda la superficie.
Cubrir uniformemente con los 500 g de mozzarella.
5. Formar el pan
Cortar el rectángulo relleno en 4 o 5 tiras anchas.
Apilar cuidadosamente las tiras una sobre otra, manteniendo el relleno entre las diferentes capas.
Con un cuchillo o scraper, cortar transversalmente la pila para obtener varios cuadrados o rectángulos.
Enmantecar la budinera y acomodar las porciones verticalmente, una junto a otra.
No es necesario comprimirlas ni buscar un armado perfectamente uniforme. Conviene dejar un pequeño espacio entre ellas para permitir que la masa continúe creciendo.
Esta disposición es la que genera el característico efecto pull-apart: capas irregulares de pan que pueden separarse fácilmente una vez horneadas.
6. Segunda fermentación
Cubrir el molde y dejar reposar durante otros 30–45 minutos.
La masa deberá aumentar nuevamente su volumen y las distintas capas comenzarán a unirse entre sí.
Mientras tanto, precalentar el horno a 170 °C.
7. Terminar antes del horno
Si se busca un resultado especialmente abundante como el de la referencia, agregar un poco de mozzarella adicional entre algunas de las capas superiores.
Pincelar ligeramente la superficie con manteca de ajo.
8. Hornear
Hornear a 170 °C durante 35–45 minutos, aproximadamente.
El pan estará listo cuando la superficie esté bien dorada, el queso gratinado y la masa completamente cocida en el centro.
Si la mozzarella comienza a dorarse demasiado antes de finalizar la cocción, cubrir la superficie suavemente con papel aluminio y continuar horneando.
9. Terminación
Apenas retirar el pan del horno, derretir ligeramente las 2 cucharadas de manteca de ajo reservadas.
Pincelar generosamente toda la superficie mientras el pan todavía está caliente y terminar con un poco de perejil fresco picado.
Dejar reposar aproximadamente 10 minutos antes de servir.
Lo ideal es consumirlo todavía tibio, cuando el interior permanece muy suave y la mozzarella está completamente fundida.
